El director de operaciones de Coviandina, Fernando Castillo, informó que una variante antigua en la vía al Llano, que evita el deslizamiento de tierra en el kilómetro 18 a la altura de Chipaque, ha sido utilizada para evacuar vehículos livianos y camiones pequeños que permanecían represados en la zona.
Sin embargo, aclaró que en el caso de los transportadores de carga, que ya completaban dos días en el lugar, “se les advirtió a los conductores que si ingresaban a esa vía lo harían bajo su propio riesgo. Se retiraron alrededor de 70 vehículos que estaban en sentido Bogotá – Villavicencio”, expresó.
Ante esta situación, Castillo explicó que el corredor fue puesto a prueba “para evaluar si es posible habilitarlo o realizar mejoras que permitan el tránsito, aunque en condiciones restringidas”.
Por esta razón, este martes el equipo técnico de Coviandina realiza un replanteo de la zona con el fin de evaluar las condiciones y definir los trabajos necesarios que permitan su eventual apertura. “Dependiendo del estudio se determinará si la habilitamos, pero por ahora adelantamos las labores de replanteo”, agregó.
Cabe recordar que esta variante corresponde a la antigua vía que comunicaba al Meta con la capital del país hace aproximadamente 25 años.
Adicionalmente, el director indicó que en un Puesto de Mando Unificado (PMU) se analizaron alternativas para garantizar el tránsito de personas con urgencias médicas. Entre las opciones se contemplan la ruta Usme–Juan Rey y la vía Abasticos, que conecta por detrás con Ubaque y Chipaque.
“Es una situación bastante crítica, pero requiere tiempo y por eso seguimos revisando la variante”, puntualizó Castillo.





