El Ministerio de Transporte y el Invías confirmaron que adelantan trabajos el punto crítico del kilómetro 18 de la vía Bogotá–Villavicencio, para dar apertura un carril antes del 15 de noviembre y recuperar la movilidad en este tramo importante para la economía entre el centro del país y la Orinoquía.
“Nuestro compromiso es claro: abrir el primer carril del kilómetro 18 en noviembre. Estamos avanzando con rigor técnico, articulación institucional y diálogo con las comunidades para recuperar la movilidad del Llano lo más pronto posible”, aseguró la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas.
En la zona, los equipos del Invías trabajan sobre la parte baja del talud, donde se han removido 9.390 metros cúbicos de material entre el 14 y el 15 de octubre. También se retiraron 90 metros de defensa metálica y 14 señales verticales, y se ha perfilado 1.500 metros cuadrados del talud inferior.
Según la ministra, el avance técnico se complementa con gestiones prediales y comunitarias para permitir el ingreso de maquinaria y estabilizar el terreno. Además, se coordina con Ecopetrol la posible donación de tubería para reforzar la contención del talud.
Actualmente, se tiene en operación seis máquinas pesadas, entre retroexcavadoras, volquetas y minicargadores, para acelerar las labores en el punto.
Paralelamente, el Invías avanza en la definición de un ZODME (Zona de Disposición de Materiales de Excavación), mediante la adquisición o habilitación voluntaria de un predio que permita disponer alrededor de 20.000 metros cúbicos de material.
Mientras tanto, el tránsito continúa regulado con semáforos bajo un esquema que prioriza el flujo vehicular y no horarios fijos. En promedio, se permite el paso de 400 vehículos en sentido Villavicencio–Bogotá y 300 en sentido contrario, con una distancia de 10 metros entre automotores. Este modelo es implementado para evitar filas que superen los 5 kilómetros.




