Veeduría afirma alto riesgo en reapertura del km 18 de la vía al Llano

El Ministerio de Transporte señaló que dará apertura de un carril en el km 18, zona donde se presentó el derrumbe.

La Veeduría Vial del Meta realizó una visita técnica al kilómetro 18 de la vía Bogotá–Villavicencio, donde se mantienen los trabajos para restablecer la movilidad en el sector afectado por deslizamientos de tierra. La inspección se llevó a cabo el pasado jueves 6 de octubre, con apoyo de ingenieros de la Gobernación del Meta y personal de la Agencia de Infraestructura del Meta (AIM).

En el punto, el contratista del Instituto Nacional de Vías (Invías) ha logrado despejar parcialmente dos carriles, aunque el material removido fue depositado sobre los otros dos por falta de un sitio para su disposición definitiva. Sobre parte de ese material se adelanta la construcción de la estructura de pavimento, que podría recibir capa asfáltica esta semana y habilitar el paso de vehículos pesados desde el 15 de noviembre.

Coviandina, encargada de las obras de drenaje, ha trabajado en la rehabilitación de canales con geomembrana, instalación de drenes y mantenimiento de pozos para reducir la influencia del agua en la inestabilidad del terreno; sin embargo, algunos tramos no han podido intervenirse debido a la falta de permisos por parte de propietarios de predios cercanos.

Si las condiciones climáticas se mantienen favorables, se espera habilitar al menos un carril el 15 de noviembre, con la posibilidad de abrir dos; no obstante, la Veeduría advirtió que “debemos hacer claridad que es una apertura con alto riesgo”, teniendo en cuenta que la zona aún no cuenta con una estabilización definitiva del talud, lo que podría provocar nuevos deslizamientos en caso de lluvias fuertes.

Este organismo ciudadano insistió en la necesidad de definir cuanto antes el sistema de estabilización y contención mediante un diseño geotécnico, así como asegurar los recursos para ejecutar las obras y adquirir los terrenos necesarios. Además, señaló que el mantenimiento de las vías alternas por Ubaque y Une, utilizadas durante las emergencias, sigue pendiente, lo que ha deteriorado la movilidad en esas comunidades.