El IDEAM alertó un aumento de las temperaturas en la Orinoquía finalizando febrero e inicios de este mes de marzo. Según la entidad, esta situación se ha evidenciado en el Meta con días más secos, mayor radiación térmica y picos de calor más intensos después del mediodía.
Las altas temperaturas, sumadas a la humedad característica del departamento, elevan la sensación térmica y aumentan el riesgo de incendios forestales, afectaciones en la vegetación y presión sobre las fuentes hídricas. Las comunidades rurales y las personas que trabajan a la intemperie son las más vulnerables.
Frente a este panorama, la directora Departamental para la Gestión del Riesgo del Meta, Luz Nelly Monzón, aseguró que se mantiene un seguimiento permanente a las alertas y reportes oficiales, además de intensificar las campañas de prevención.
“Hacemos un trabajo articulado con las Alcaldías y los organismos de socorro para responder oportunamente ante cualquier emergencia. Hacemos un llamado especial a la ciudadanía para evitar las mal llamadas ‘quemas controladas’, no encender fogatas y no arrojar colillas ni materiales inflamables en espacios abiertos”, señaló Monzón.
Finalmente, recordó las líneas de atención ante emergencias: 119 Bomberos, 144 Defensa Civil, 132 Cruz Roja y 123 Policía Nacional.




