Un nuevo llamado de atención se hizo sobre el corredor vial entre Bogotá y Villavicencio. La concesionaria Coviandina advirtió que el problema de aguas negras desbordadas en el sector de Abasticos, jurisdicción de Chipaque, sigue empeorando y está afectando tanto la carretera como a la comunidad.
“Hacemos un llamado urgente a la Alcaldía de Chipaque, a Corporinoquia y a las autoridades competentes para que adopten medidas frente al desbordamiento de aguas negras que está afectando gravemente la infraestructura vial y a la comunidad”, puntualizó a través de un comunicado.
El punto crítico se ubica en el kilómetro 21+100, donde el alcantarillado presenta fallas evidenciándose exceso de aguas residuales, mientras el terreno continúa cediendo por un deslizamiento que viene desde la parte alta de la ladera.
“La situación es de alta gravedad en el sector de Abasticos, con desbordamiento de aguas negras y deterioro progresivo de la red de alcantarillado”, indicó la concesionaria.
La mezcla entre filtraciones, el uso inadecuado de mangueras y la falta de mantenimiento está acelerando la inestabilidad del terreno, lo que pone en riesgo tanto las viviendas cercanas como a quienes transitan por esta vía tan importante para conectar la Orinoquía y el centro del país.
Además, Coviandiana afirma que el sector no cuenta con obras de estabilización, lo que agrava el panorama y mantiene activa la amenaza sobre la carretera. “Se requiere intervención inmediata para mitigar los daños, reducir los riesgos geotécnicos y prevenir afectaciones a la salud pública”, concluyó.




