Un laboratorio clandestino que, según las autoridades, podía producir hasta 1,5 toneladas de clorhidrato de cocaína al mes fue destruido en la vereda Bonanza, en Mapiripán, Meta.
El operativo fue realizado por tropas del Ejército, en conjunto con unidades de Antinarcóticos de la Policía. En el lugar encontraron 310 kilogramos de cocaína, además de insumos empleados para su procesamiento.
Entre los elementos incautados había 165 galones de gasolina, 66 galones de ACPM, 50 kilos de permanganato de potasio, 378 galones de N-propilo, 50 kilos de carbón activado y 50 kilos de soda cáustica.
También fueron hallados una planta eléctrica, una prensa hidráulica, una máquina para empacar al vacío, hornos microondas, una secadora artesanal, tanques y mesas utilizadas para el filtrado de la sustancia.
De acuerdo con la información de inteligencia citada por las autoridades, el laboratorio estaría relacionado con la Subestructura Gonzalo Oquendo Urrego, del Clan del Golfo.
Las autoridades calculan que la infraestructura podía representar ingresos de alrededor de 2.200 millones de pesos para esa organización criminal. Además, estiman que con la operación se evitó que cerca de 775.000 dosis de cocaína llegaran al mercado ilegal.
El laboratorio fue destruido durante la operación y los elementos encontrados quedaron bajo disposición de las autoridades competentes.




