La creciente súbita del río Ariari registrada en la madrugada del miércoles dejó inundaciones y afectaciones en viviendas, fincas, además de daños en la red vial. Uno de los puntos más críticos es la pérdida parcial del corredor que comunica a El Dorado, El Castillo y Cubarral, situación que impacta la movilidad y el sector agrícola de la región.
La emergencia se suma a un año marcado por las lluvias, que registran más de 8.400 familias afectadas y 2.600 damnificadas en los 29 municipios del Meta por el desbordamiento de ríos, movimientos en masa y vendavales. A esto se suman 259 viviendas destruidas y 1.237 averiadas, además de 95,1 kilómetros de vías y 27 puentes afectados.
Las emergencias también ha impactado el sector educativo con más de 3.300 estudiantes afectados y unas 157.664 toneladas de alimentos están en riesgo de pérdida debido a los problemas de transporte y movilidad.
El Meta pide apoyo al Gobierno Nacional
Mientras los municipios intentan responder con sus propios recursos, la gobernadora Rafaela Cortés hizo un llamado al Gobierno Nacional para aumentar la capacidad de atención frente a la crisis por la que cruza el Meta.
“Los metenses sabemos ser solidarios, pero también sabemos cuándo levantar la mano. Y hoy el Meta necesita ayuda”, dijo la mandataria.
La Gobernación asegura que durante 2026 ha intervenido 29 puntos críticos en 14 municipios, con más de 5.600 horas de maquinaria, 411 geobolsas y 755 mallas de gavión. También se han entregado más de 12.000 ayudas humanitarias a las familias afectadas.
Pero Cortés advierte que la situación podría complicarse aún más. Uno de los principales temores está en la vía Bogotá – Villavicencio , que podría volver a sufrir afectaciones por las lluvias y dejar incomunicada a gran parte del país.
La gobernadora pidió que el Ministerio de Transporte se involucre desde ahora y que se revise el estado del corredor antes de que ocurra una nueva emergencia.
“Necesitamos maquinaria, recursos, asistencia técnica y obras que nos permitan atender los puntos más críticos y proteger a nuestras comunidades”, sostuvo.
Ante la sumatoria de emergencias que registra a 14 municipios va en calamidad pública deberán entregar ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) el Registro Único de Damnificados. El Castillo y El Dorado ya enviaron la documentación.
La Dirección Departamental de Gestión del Riesgo anunció, además, que solicitará la presencia de profesionales de la UNGRD directamente en territorio y convocará un Puesto de Mando Unificado departamental con participación de la entidad nacional.
La emergencia está siendo atendida con participación de las alcaldías, organismos de socorro, Policía, Ejército y Fuerza Aeroespacial Colombiana. Un sobrevuelo permitió revisar desde el aire algunos de los sectores afectados.
La gobernadora insistió en que el departamento seguirá poniendo sus recursos, pero considera que la dimensión de la emergencia ya exige una respuesta mayor.
“Ya estamos trabajando con el Gobierno Nacional, con la UNGRD, con nuestros alcaldes, con los organismos de socorro y con la Fuerza Pública. No queremos esperar a que la emergencia se convierta en tragedia. Queremos actuar ahora”, afirmó.




