La Agencia Nacional de Infraestructura informó que la vía Bogotá–Villavicencio tendrá un refuerzo especial para garantizar la movilidad de miles de viajeros que transitan entre el centro y el oriente del país.
Para esta temporada habrá vigilancia prioritaria en los puntos donde normalmente ocurren restricciones o congestiones. Entre ellos están el K18, el túnel de Quebradablanca y el K36, sectores que en temporadas pasadas han presentado cierres intermitentes por deslizamientos o alta afluencia vehicular.
Además, en los peajes Boquerón I, Boquerón II, Naranjal y Pipiral, se sumará un grupo adicional de 18 a 20 auxiliares tipo canguro, quienes apoyarán el recaudo para agilizar el paso, reducir filas y evitar embotellamientos.
La operación será monitoreada en tiempo real mediante las más de 1.130 cámaras instaladas en los corredores viales concesionados y otros dispositivos tecnológicos.
Este corredor hace parte de los 41 proyectos concesionados del país, que en conjunto tendrán más de 6.450 personas trabajando durante las festividades de Navidad, Año Nuevo y Reyes Magos para atender el aumento de viajeros.




