Villavicencio recibió al avión de carga más grande del mundo en la Base de Apiay

El gigante aéreo que transportó equipos energéticos al país

El Antonov An-124 Ruslan, uno de los aviones de carga más grandes del planeta, aterrizó en la pista del Comando Aéreo de Combate No. 2 (CACOM 2) en Apiay, Villavicencio, con la misión de traer al país equipos para fortalecer el desarrollo energético colombiano.

El enorme avión, de fabricación ucraniana, llegó con maquinaria destinada a extender la vida útil de los pozos del complejo Pauto y el Campo Floreña, ubicados en el oriente del país. Con esta operación se busca aumentar la producción de gas natural y aportar cerca del 22% del consumo residencial nacional.

El aterrizaje fue posible gracias a la infraestructura y capacidad logística de la base aérea de Apiay, que permitió recibir una aeronave de tales dimensiones y peso. Desde allí, los equipos serán trasladados hacia las zonas de operación donde se implementarán los trabajos energéticos.

Antes de llegar a la capital del Meta, el avión realizó un vuelo de reconocimiento en Barranquilla, ciudad a la que habían arribado inicialmente los equipos petroleros, sin embargo, el mal estado de la vía impidió su traslado por tierra, lo que llevó a contratar la operación aérea. A bordo viajaban ocho tripulantes: piloto, copiloto, navegante, ingeniero jefe de vuelo, ingeniero de vuelo electrónico, operador de radio y dos jefes de carga.