La concesionaria Coviandes se pronunció nuevamente sobre la situación del puente Chirajara, una obra que, según la entidad, está terminada desde 2024 y aún no ha sido puesta en servicio en la vía Bogotá – Villavicencio.
Según informó a través de un comunicado, el viaducto tuvo un costo aproximado de 96 mil millones de pesos y fue financiado en su totalidad con recursos de la concesión. La construcción finalizó el 4 de febrero de 2024 y, “se encuentra técnicamente aprobado y recibido por la interventoría del proyecto”, aseguró.
Sin embargo, la infraestructura no ha entrado en operación debido a intervenciones pendientes en sectores aledaños. “No se ha puesto en servicio porque está pendiente la recuperación de los tramos afectados por las inestabilidades de la ladera del k58, que afectaron el Túnel 13 y la Quebrada Seca”, señaló.
La concesionaria indicó que las intervenciones son necesarias para habilitar no solo el puente Chirajara, sino también cinco túneles (T12, T13, T14, T15 y T16), que hacen parte del corredor Quebrada Blanca – Chirajara, con una longitud de 5,6 kilómetros.
El comunicado agrega que, para ejecutar estas obras, incluida la reconstrucción del Túnel 13 y la construcción de un túnel falso sobre la Quebrada Seca, la Agencia Nacional de Infraestructura debe gestionar recursos cercanos a los 300 mil millones de pesos, sin que hasta el momento se haya confirmado la disponibilidad presupuestal.
Asimismo, se menciona la existencia de un fondo de contingencias para zonas inestables del contrato 444 de 1994 por 68 mil millones de pesos, recursos que, según Coviandes, no han sido utilizados debido a trámites internos.
Finalmente, la concesionaria reiteró que el puente Chirajara “no ha podido entrar en operación por razones totalmente ajenas a Coviandes”.




