Leonalgel Benavides Beltrán, Celino Vargas Torres, Víctor Manuel Vargas Silva y Jhon Nilson Acosta Mejía fueron capturados en Puerto Concordia, Meta, señalados de estar involucrados en una serie de abusos sexuales contra niñas indígenas de la comunidad Jiw, en hechos que habrían ocurrido entre 2019 y 2026.
Según la Fiscalía, las víctimas serían al menos cuatro niñas de entre 12 y 15 años, quienes pertenecen a los resguardos Caño La Sal y Luna Roja. Los investigadores sostienen que los hombres habrían aprovechado las condiciones de vulnerabilidad de las menores, relacionadas con el desplazamiento, las dificultades económicas y las barreras de acceso que enfrenta esta comunidad indígena.
Además, la Fiscalía señaló que las niñas habrían sido inducidas al consumo de sustancias tóxicas antes de ser sometidas a agresiones sexuales, aprovechando su estado de indefensión.
Las detenciones se realizaron durante varios allanamientos adelantados por el CTI, con apoyo de la Policía, en distintas viviendas de Puerto Concordia.
Durante uno de los operativos fueron encontradas dos menores indígenas que quedaron bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), para garantizar el restablecimiento de sus derechos.
Una fiscal de la Seccional Guaviare presentó ante un juez los cargos contra los cuatro hombres, de acuerdo con la posible responsabilidad de cada uno. La investigación los vincula con los delitos de demanda de explotación sexual comercial de menores de 18 años y acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir.
Los cuatro hombres no aceptaron los cargos. La investigación continúa para establecer las circunstancias de los hechos y determinar las responsabilidades individuales.




